Nuestro compromiso con la igualdad fue el primer paso para hacer realidad el que fue, sin duda alguna, uno de nuestros grandes hitos: el diseño e implantación de nuestro primer Plan de Igualdad. Hablamos con Sara García, coordinadora de proyectos y responsable de la Comisión de Igualdad de Siete Estrellas – SocialMente, sobre cómo hemos avanzado en esta materia.
¿Cuándo nace vuestro primer Plan de Igualdad y por qué?
El primer Plan de Igualdad de Siete Estrellas – SocialMente se implementó en 2016 con el objetivo de promover la igualdad de género en diversas áreas de la organización. Este plan abarcó aspectos como la selección, promoción, formación, condiciones laborales, políticas retributivas, representatividad, salud laboral y comunicación.
Desde 2014, la empresa ha estado implementando planes de igualdad en constante revisión, con comisiones de igualdad representadas por trabajadores y trabajadoras, lo que ha sido clave en su evolución.
¿Cuáles fueron los principales aprendizajes y logros de ese primer Plan de Igualdad y cómo ha evolucionado al plan actual?
Este proceso de evolución refleja un compromiso continuo con la igualdad, adaptando y mejorando las estrategias con cada actualización del plan
Uno de los mayores aprendizajes fue la importancia de basarse en datos concretos. Se hizo un análisis detallado sobre la situación de la empresa, lo que permitió identificar áreas de mejora y tomar medidas más efectivas. A partir de ahí, en 2023 se actualizó el plan con nuevas acciones, como la mejora del protocolo de acoso, el refuerzo de las medidas de apoyo a trabajadoras víctimas de violencia de género y la ampliación de iniciativas en salud laboral y corresponsabilidad. También se potenció la formación en igualdad para todo el equipo. Gracias a este proceso de evolución, el plan se ha vuelto más completo y adaptado a las necesidades reales de la empresa.
¿Qué medidas destacarías de las que se han implementado?
De este compromiso con la igualdad y la corresponsabilidad que os comento, han surgido algunas medidas que consideramos imprescindibles, como la de garantizar un trato equitativo y promover un entorno laboral más inclusivo. Para ello, hemos reforzado la formación en igualdad y sensibilización, priorizando a quienes participan en procesos de selección y promoción. Asimismo, aseguramos el acceso equitativo a la formación con cursos en horario laboral, facilitando el desarrollo profesional sin que existan barreras de género. Además, hemos implementado criterios objetivos y transparentes en la promoción interna y eliminado obstáculos que dificulten el acceso de las mujeres a puestos de responsabilidad.
En cuanto a la corresponsabilidad, promovemos un ejercicio equilibrado de los derechos de conciliación, asegurando que su uso no impacte negativamente en la carrera profesional. Para ello, hemos impulsado medidas como la flexibilidad horaria, permisos ampliados y reducción de jornada por estudios, fomentando la implicación de los hombres en estas responsabilidades. También hemos reforzado la prevención y actuación frente al acoso sexual y por razón de sexo mediante la creación de un protocolo, formación específica y un seguimiento anual de los casos. Por último, hemos mejorado el apoyo a trabajadoras víctimas de violencia de género con medidas adicionales a la legislación vigente, incluyendo la elaboración y difusión de una guía específica para garantizar su protección y bienestar.
¿Cómo se fomenta la participación de las y los trabajadores?
La participación de las y los trabajadores se promueve a través de comisiones de igualdad, donde se trabaja de manera participativa en distintos temas clave. Entre ellos, se han abordado medidas de corresponsabilidad, propuestas de formación, acciones para la promoción y sensibilización del plan (incluyendo actividades en el 25N), así como la difusión de las medidas y protocolos de actuación ante situaciones de acoso por razón de sexo.
¿Qué objetivos se ha marcado Siete Estrellas – SocialMente a medio/largo plazo en materia de igualdad?
Para seguir avanzando en la materia, nuestro objetivo es realizar un seguimiento del grado de cumplimiento de los objetivos establecidos, evaluando los avances y las áreas de mejora. Se analizará también el desarrollo de las diferentes actuaciones, identificando aquellas que ya se han llevado a cabo, las que están en proceso y las que aún no se han ejecutado, con el propósito de garantizar su implementación efectiva.
Además, se pretenden examinar las dificultades encontradas en cada acción para comprender mejor los retos y adaptar las estrategias necesarias. Igualmente, reflexionar sobre la necesidad de continuar con las iniciativas en marcha e identificar nuevas necesidades que requieran acciones adicionales, asegurando así un compromiso constante con la igualdad de oportunidades y la corresponsabilidad.
Y el proceso de elaboración de un plan de igualdad, ¿cómo es y qué datos se tienen en cuenta?
El proceso empieza con un diagnóstico: se recopilan datos sobre la plantilla, distribución de puestos, salarios, promoción, acceso a formación, entre otros. Con esta información, se identifican posibles desigualdades y se diseñan medidas concretas para corregirlas.
Luego, el plan se negocia con la comisión de igualdad, se aprueba y se pone en marcha. Pero no se queda ahí, ya que hay un seguimiento continuo para evaluar si las medidas funcionan o si hay que ajustarlas. Es un proceso dinámico que se va mejorando con el tiempo.
Desde la experiencia de Siete Estrellas – SocialMente, ¿qué recomendaciones darías a otras empresas que están iniciando su propio Plan de Igualdad?
Para desarrollar un Plan de Igualdad, es fundamental empezar con un buen diagnóstico que analice datos clave como contratación, salarios o promoción. La comunicación juega un papel clave: compartir el proceso con toda la plantilla y hacer que se sientan parte del cambio facilita su implementación. También es importante fijar objetivos claros y realistas, con medidas concretas que realmente se puedan aplicar. La formación y sensibilización ayudan a que la igualdad no quede solo en el papel, sino que se integre en la cultura de la empresa. Además, el plan debe ser dinámico, con revisiones periódicas y mejoras constantes para garantizar su efectividad a lo largo del tiempo
¿Cómo se mide su impacto en la organización y qué indicadores se utilizan para evaluar su efectividad?
Dado que el Plan abarca múltiples medidas y acciones, su evaluación requiere muchos y diversos indicadores. En términos generales, se mide el grado de cumplimiento mediante la revisión de procesos de selección con perspectiva de género, el aumento de la contratación indefinida de mujeres y su promoción a puestos de responsabilidad. Además, se analiza la implementación de protocolos contra el acoso, la realización de formaciones y campañas de sensibilización, el apoyo a víctimas de violencia de género y la aplicación de un lenguaje inclusivo en la comunicación interna y externa. Por último, se evalúa el nivel de ejecución de las acciones previstas, las dificultades encontradas y la identificación de nuevas necesidades para seguir avanzando en la igualdad de oportunidades.