La respuesta es sí, ya te lo adelantamos. Pero, aprovechando que hoy es el Día Mundial del Medio Ambiente, hemos querido hacer un repaso por los proyectos de educación ambiental en los que estamos inmersos, para poder dar respuesta sobre aquello que mejor funciona en esto de comunicar, concienciar y transmitir a los más pequeños que cuidar del medio ambiente es cosa de todos y todas.
Para conocer qué tener en cuenta a la hora de implementar un proyecto de educación ambiental ha sido fundamental la experiencia acumulada en proyectos como el Programa de Actividades Medioambientales para Centros Educativos desarrollado para el Ayuntamiento de Rivas (Madrid) y en el que se trabaja por lograr una transformación ambiental desde la raíz, es decir, desde la infancia, desde las escuelas de infantil, primaria y secundaria. Y siempre de la mano de la comunidad educativa.
Dos caminos hacia un mismo objetivo: sostenibilidad y participación
Para lograr esta doble meta, establecimos dos rutas.
Por un lado, colaboramos en la creación de una Escuela Verde, una línea de acción que busca crear estructuras sólidas dentro de los centros educativos, con nuevos hábitos ambientales. Tenemos que consolidar la sostenibilidad en la vida educativa, para que vaya más allá de una actividad puntual y se convierta en un proyecto tangible y compartido. ¿Conoces la metodología de la Agenda XXI Escolar? Ha sido nuestra guía para crear este proyecto, lo que nos ha permitido trabajar para fomentar la participación activa de toda la comunidad educativa, la integración curricular de temas ambientales y la mejora de la gestión ambiental del propio centro educativo.
De este modo, el equipo de Siete Estrellas – SocialMente ha trabajado con un enfoque abierto, invitando a construir un itinerario común en las primeras reuniones entre centros y el equipo del proyecto, adaptándose así a las realidades e intereses de cada comunidad. A ello se suman los encuentros con AMPAS/AFAS para involucrar a todos los colectivos de la red educativa.
De manera complementaria, pusimos en marcha un Programa de Actividades Ambientales, puntuales y autoguiadas.
Educación ambiental, participación y dinamización en el Centro de Recursos Ambientales Chico Mendes
Pero es que, además de lo que acabamos de contarte, el equipo técnico implicado en este proyecto se encarga de toda la programación y dinamización de actividades en el Centro de Recursos Ambientales Chico Mendes del Ayuntamiento de Rivas: información y comunicación, asesoramiento, recursos de educación medioambiental, propuestas de participación y aprendizaje práctico, voluntariado… todo ello para hacer llegar a la ciudadanía del municipio que la sostenibilidad y el medio ambiente importan (¡y mucho!).
Un ejemplo de actividad ambiental
Te ponemos un ejemplo de las actividades propuestas: “En busca del bosque mediterráneo”, iniciada en 2024, es una actividad en la que el alumnado participa de manera activa en la recuperación ecológica del entorno del Cerro, mediante labores de regeneración del ecosistema y repoblación forestal con especies autóctonas como el pino y la coscoja. Una forma tangible y poderosa de conectar con la tierra y comprender la importancia de la biodiversidad local.
Una metodología colaborativa y transformadora
Entonces, ¿qué destacamos? Por un lado, que cada uno de los procesos vinculados a la educación ambiental se apoya en una metodología participativa, con reuniones, acompañamiento técnico y un enfoque motivador que consideramos básico si lo que queremos es construir un entorno comprometido con el medio ambiente, capaz de generar cambios reales en los hábitos cotidianos como el uso del agua, energía, gestión de residuos … Pero, además, si hay algo necesario para lograr el éxito de un proyecto educativo es el de avanzar con una filosofía que en Siete Estrellas – SocialMente mantenemos como estandarte: actuando desde lo local podemos hacer posible un cambio global.
1 comentario en «¿Puede la educación ambiental generar un cambio global?»