Han pasado 19 años, pero el recuerdo es cercano y el orgullo sigue siendo inmenso. En 2006 al equipo de Siete Estrellas – SocialMente se nos planteó un reto enorme, participar como asistencia técnica especializada en el I Encuentro Internacional de Jóvenes por la Convivencia, impulsado por la Fundación Atman, una entidad privada sin ánimo de lucro enfocada en la promoción del diálogo entre culturas.
Te contamos lo que conseguimos hacer realidad: Un campamento a los pies de la Sierra de Gredos para 60 jóvenes, procedentes de España y Turquía, que se convirtió en toda una experiencia intercultural que dejaría huella. El encuentro estaba amparado por la UNESCO en consonancia con los objetivos del milenio. ¿Un reto? Sí. ¿Muchísima ilusión? También.
Un método propio para una experiencia única
Antes de la preparación de este campamento intercultural, la Fundación ATMAN desarrolló, en colaboración con el Grupo de Investigación en Educación Intercultural de la Universidad de Barcelona (GREDI), un método educativo y formativo, dirigido a educadores y profesionales del ámbito socioeducativo. Basado en la interculturalidad como herramienta para impulsar la inclusión, su enfoque ponía el acento en valores como la equidad, la diversidad, la paz, el respeto y la solidaridad. 100%Siete Estrellas – SocialMente. Lo llamaron el Método Atman y el equipo especializado en intervención socioeducativa, dinamización de grupos, cooperación al desarrollo y proyectos de educación intercultural de Siete Estrellas – SocialMente se puso manos a la obra conjuntamente, para pasarlo de la teoría a la práctica.
El campamento del I Encuentro Internacional de Jóvenes por la Convivencia, que se llevó a cabo en el Centro de Turismo Rural La Espuela en La Adrada (Ávila), fue la prueba de testeo de este método y los resultados fueron más que satisfactorios.
Por un lado, participaron 30 niños y niñas procedentes de España y seleccionados a través del I Certamen Literario y Periodístico sobre Interculturalidad y Convivencia. Por otro, se seleccionaron 30 participantes turcos a través de TED (Asociación Turca de Educación) entre alumnado procedente de la red de centros educativos que tienen en todo el país, mediante concurso intercultural.
Acompañados de dos profesionales de la entidad turca TED (Turkish Educatión Association) y un miembro de la Fundación ATMAN, nos encargamos del diseño metodológico del campamento, aplicando el Método Atmán para el desarrollo de las actividades específicas. Igualmente, fue nuestra labor coordinar y gestionar el diseño, desarrollo y evaluación de todas las acciones a ejecutar en el campamento, así como, la búsqueda y contratación de una instalación adecuada, y la selección y gestión de recursos humanos.
A través de un enfoque participativo y dinámico, se diseñaron diversas actividades organizadas principalmente mediante grupos de trabajo colaborativos, en los que la juventud participante asumió un papel protagonista. Entre ellos, talleres de animación lingüística para mejorar la comunicación intercultural; talleres culturales que fomentaron el intercambio a través de la música, gastronomía o la artesanía; o veladas temáticas que buscaban reforzar su integración lúdica. 
Pero también hubo tiempo para el deporte, aventura y juego, con actividades con las que pudimos promover la cooperación, el respeto al entorno y la cohesión grupal. Las asambleas grupales ofrecieron un espacio clave para la participación democrática y la resolución de conflictos. Complementaron la experiencia iniciativas como el proyecto “Noticias del Campamento Atman”, donde los/las propios participantes ejercían de reporteros, y excursiones culturales a lugares emblemáticos como Madrid, Toledo y La Adrada.
¿Y cómo lo vivieron los/as jóvenes? La evaluación de la convivencia
Desde el primer minuto quisimos evaluar el trabajo realizado, conocer las impresiones de los protagonistas, valorar resultados. Para ello, los/las participantes evaluaron la experiencia en dos momentos clave: durante el desarrollo del campamento y tras finalizarlo. El contraste entre las expectativas iniciales y las valoraciones finales reflejó una evolución muy significativa en sus percepciones.
Al inicio, mientras algunos adolescentes se mostraban escépticos o inseguros, temiendo las barreras culturales y lingüísticas o con la expectativa de una experiencia distante, poco divertida o incluso complicada, marcada por la nostalgia de casa y el apego a su grupo de amigos; otros llegaban con ilusión y curiosidad, viendo en el encuentro intercultural una oportunidad para aprender y enriquecerse.

Al concluir el campamento, las voces de los/las participantes coincidían en describir la experiencia como inolvidable. Surgieron vínculos reales, afectivos y duraderos entre adolescentes de distintas culturas, quienes destacaron el ambiente de respeto, colaboración y descubrimiento mutuo.
Más allá del entretenimiento, reconocían haber vivido una experiencia de crecimiento personal y el valor de la diversidad cultural como una fuente de aprendizaje y enriquecimiento colectivo.
Esta experiencia sirvió para derribar prejuicios e impulsar nuevas actitudes, abiertas, empáticas y solidarias. Tanto es así que, un año después, se visitó uno de los centros educativos de TED en la ciudad de Bursa (Turquía) para conocer su trabajo e intercambiar experiencias con el equipo educativo y la dirección del colegio.
Para muchos, también para nosotros/as, fue una experiencia transformadora porque, de algún modo, en aquel momento para Siete Estrellas – SocialMente supuso la superación de un desafío técnico y organizativo en el marco de una experiencia de carácter internacional que respondía a los Objetivos del Milenio de la UNESCO. Una experiencia que, sin duda, marcó un antes y un después en nuestra historia. Una experiencia inolvidable.
A raíz de esta experiencia se elaboró la publicación de “MÉTODO ATMAN, EDUCACIÓN INTERCULTURAL NO FORMAL. CAMPAMENTOS DE VERANO” (2007).

Si quieres conocer más sobre nuestros proyecto de participación y convivencia, aquí te contamos el proyecto Educar en Convivencia en Pan Bendito.