By: Siete Estrellas On: octubre 22, 2019 In: Género, Siete Estrellas Comments: 0

En las noticias salen anualmente varias publicaciones sobre sexualidad, género y público infantil. Hay mucha polémica sobre cuándo hay que abordar en la escuela o en programas de intervención la sexualidad. En el debate, surgen varias visiones, la que plantea que es algo que debe descubrirse por uno/a mismo/a, y la que reconoce la importancia de introducirse en el tema con el fin de garantizar la prevención.  En esta segunda visión, la educación sexual se plantea como medida de prevención contra ETS, VH y/o embarazo, y también como forma de evitar algunos trastornos sexuales que tienen conexión directa con la falta de información y el miedo derivado de los mitos. Se busca que niñas y niños crezcan con una imagen positiva de lo que comprende.

En Siete Estrellas nos parece importante trabajar por la igualdad de género en todos nuestros proyectos. Para ello, nos parece necesario tener claros conceptos relacionados y seguir formándonos en todo lo relativo al género.

Somos seres sexuados

Desde antes del nacimiento, ya somos seres sexuados. El sexo se nos asigna al nacer según nuestra apariencia física, pero puede no coincidir con cómo nos sentimos, como veremos más adelante.

A medida que crecemos, se desarrollan nuestros genitales y unos atributos físicos relacionados con nuestro sexo. Niñas y niños viven el proceso con más o menos desconcierto, y es que les llama la atención tener esas diferencias con compañeros o compañeras.  Ni debemos ni podemos borrar sus ganas de autoexplorarse, ni su curiosidad por saber qué significa aquello que sus ojos les transmiten.

Nuestro papel como personas adultas e involucradas en su educación y su desarrollo integral, es el de garantizar apoyo, respuesta y compañía. Si nos preguntan, es mejor responder con comentarios adaptados a su edad y madurez. No nos podemos convertir en frenos al desarrollo infantil.

Aprender sobre nuestro cuerpo

Si deseamos, como padres y madres, tutores/as o educadores/as tratar el tema de la sexualidad y de la identidad de género, tendremos que tener en cuenta los distintos conceptos.

Podemos hablar del sexo biológico, de cómo a través del cuerpo podemos expresar emociones, de cómo otras personas nos pueden atraer y que esto forma parte de la orientación sexual. También podemos explicar los roles de género, lo que se asocia a lo femenino y a lo masculino, y cómo son etiquetas con las que no tenemos por qué sentirnos identificados/as. Puedes ser chica, y tener el pelo corto. Puedes ser chico, y jugar con muñecas. Con distintas dinámicas y juegos fomentaremos una postura crítica ante todas esas ideas y estereotipos.

Hay que aclarar que hay muchos tipos de cuerpos, más allá de los que verán en los dibujos de los libros escolares o en carteles por la calle, y que la identidad sexual y la identidad de género no son lo mismo: si ambas identidades coinciden seríamos personas cis (por ejemplo, sentirse una mujer habiendo sido identificada como mujer al nacer), pero si no, seríamos trans (por ejemplo, sentirse una mujer habiendo sido asignado como hombre al nacer). Y por supuesto, hay muchas maneras de sentirse hombres o mujeres, más allá de lo que socialmente está identificado como tal.

La diversidad nos enriquece, y es el mensaje que buscaremos transmitir como uno de los objetivos primordiales, junto con el del respeto y la tolerancia.

Temas que también podemos incluir

Según las características del programa de intervención o de la actividad que se dinamice, se pueden incluir más temas de forma trasversal. Es una oportunidad el hablar de los tipos de cuerpo y de su variedad, para asomarnos a la normatividad de la belleza.

Si son algo más mayores los niños y las niñas participantes, un repaso rápido por la evolución de la idea de belleza puede servirles para comprobar que es inestable, mientras que pueden trabajar la confianza en sí mismos/as y quererse como son. Cada cuerpo es único, y si no se encaja con el prototipo de belleza, no pasa nada. No hay motivo para hacer burla a un cuerpo por no cumplir los ideales.

Otro de esos grandes temas que tan bien encajan aquí es el del amor. En función de la edad, podremos meter conceptos más avanzados o no.  Lo mejor es partir de las propias opiniones de los/as pequeños/as, haciéndoles preguntas como qué es el amor, qué comportamientos se relacionan con él, etc. Avanzando, podemos marcarnos como objetivo derribar mitos románticos, prevenir agresiones sexuales haciendo que puedan identificar cuándo alguien está realizándolas, analizar la gran diversidad de las familias y cómo el amor se puede expresar de distintas formas, y, en general, fomentar relaciones sanas con las/os demás y si mismos/as.

Dinámicas para trabajar la identidad de género

Juego con tarjetas

Podemos crear tarjetas escribiendo en cartulina varias ideas, como que el juego es un deporte de niños o que las mujeres conducen peor. Se irán sacando y se buscará que niñas y niños contesten si son verdad o mentira. Se pedirá motivos, y niños y niñas se darán cuenta de que defienden ciertas ideas sin tener razones para ello.

Cine fórum

En el vídeo HollySiz “The Light” se pueden extraer muchos de los retos a los que se enfrenta el alumnado trans. De 9 años en adelante, es útil para generar debates, siempre moderados por una educadora o un educador. Además de facilitar la empatía, se pueden analizar los distintos contextos y las distintas relaciones e, incluso, podemos dar pie a otra actividad. ¿Por qué no animar al grupo a pensar en ideas por la inclusión?

Role playing

Los role playing son dinámicas muy interesantes para adentrarnos en el análisis de situaciones cotidianas. Por otro lado, nos ayudan a identificar emociones, empatizar, que aumente la participación de cada participante y promover la cohesión grupal. Se pueden repartir los papeles de forma aleatoria, o pedir voluntarios y voluntarias según cómo se observe al grupo.

¡Adivina su historia!

Esta actividad es muy sencilla de preparar, y no requiere muchos materiales. Por el contrario, es muy útil para derribar estereotipos y para hacer pensar a los/as más pequeños/as en cómo las apariencias “engañan” y hay que intentar ver más allá de ellas.

Se reparten fotografías de personas transexuales y no transexuales, y se pide a los/as niños/as que digan si son o no transexuales. Con el apoyo de una pizarra, se irá avanzando más en las vidas de esas personas anónimas, y se irán apuntando las ideas que cuenten con mayor respaldo grupal. Al final de la actividad, se verá si lo que creían coincide con la realidad o no.

Siete Estrellas y la identidad de género

En Siete Estrellas pensamos que la educación debe ser integral, y debemos incluir en ella otros aspectos que harán que niñas, niños y jóvenes puedan avanzar en la vida con más seguridad y menos prejuicios. Vemos en esto la mejor prevención y una garantía de inclusión.

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